Rokugán nunca ha pertenecido tan solo a los humanos. Eras antes de la formación del Imperio, grandes civilizaciones no humanas, como la de los Naga y la de los ogros, dejaron su impronta en la tierra. Aunque ahora estas civilizaciones han desaparecido, sus descendientes aún viven en la tierra y en los mares. Desde la catastrófica caída de Fu Leng, los engendros de Jigoku conocidos como Oni y su prole han caminado por las Tierras Sombrías y luchado sin descanso contra el Imperio. Siempre ha formado parte del mundo una sorprendente variedad de criaturas grandes y pequeñas; algunas temibles, otras benignas, y otras visitantes de Reinos Espirituales. No se podría comprender por completo Rokugán sin ellas.