La Muerte ha desaparecido y sus servicios han quedado temporalmente suspendidos en el Mundodisco; y como siempre que desaparece un servicio público importante, los problemas se multiplican y el orden natural de las cosas se ve seriamente amenazado.
Mientras tanto, en una pequeña granja apartada, un desconocido alto y enjuto demuestra poseer un talento innato en el manejo de la guadaña, y aunque tiene sus fobias particulares (le molestan enormemente los relojes y se empeña en segar las espigas de una en una alegando que cualquier otra cosa le parecería impropia), un brazo más es siempre bienvenido en época de cosecha...