Este juego de rol fue uno de los primeros en conceder una mayor importancia a la interpretación de los personajes, dejando el sistema de reglas en segundo plano. La resolución de acciones se efectuaba mediante tiradas de monedas, a modo de dados de dos caras (D2), en las que se cuenta el número de caras y de cruces, dependiendo del número de monedas involucradas en la tirada. Tanto en su versión original en inglés como en sus versiones traducidas el juego no obtuvo el éxito esperado, seguramente por su inusual sistema de lanzamiento de monedas y por la gran simplificación de su sistema de juego, y pronto dejó de editarse. Los ejemplares que consiguieron salir de imprenta son hoy en día objeto de coleccionistas y de aficionados.